5.03.2007

Primeras semanas en Tegucigalpa

Ya ha pasado una semana desde mi llegada, y aun me parece que acabo de llegar pues no he hecho otra cosa que mirar. Pero acá mirar es muy importante, tanto como intentar hacer algo.

Los Colegios

Visité los colegios “Santa Teresa” y “Santa Clara”, entre los dos colegios suman unos 3000 niños.
A primera hora, antes de entrar en el colegio, cantan, rezan y dan gracias a Dios por tener un colegio donde estudiar. Son colegios privados, donde el requisito para entrar es ser pobre entre los mas pobres. Y así antes de hacerle la matricula se visita su casa para comprobar en que estado de pobreza viven.
Estos niños pueden estudiar gracias a los padrinos que tienen en España y es gracias a ellos que las escuelas logran mantenerse.
Paseamos por algunas clases, y me quedo sorprendido cuando al entrar en alguna de sus aulas, los niños se levantan y dan los buenos días educadamente, se sientan y permanecen en silencio… ufff.. cosa imposible pensaría yo en España.
Nos reunimos con las profesoras, las cuales intentan solucionar los problemas de casos muy especiales, son un profesorado muy joven, incluso nos encontramos con un profesor de 17 años, el cual tenía su clase fabulosamente decorada y los niños se les veía muy a gusto. El nivel cultural es muy muy bajo, Ricardo, un amigo y profesor de la universidad, nos comenta, que el 80% de los alumnos que están en la Universidad no leen con fluidez y les cuesta muchísimo entender los contenidos.
Por la tarde en la escuela “Santa Teresa” presenciamos la entrega de algunos regalos que los padrinos envían a sus niños becados, y mientras el padre Patricio les saca las correspondientes fotos con sus regalos, para que quede constancia de que todo lo que se envía llega al 100% a los niños, puedo ver como estos se relamen ya imaginando la comida, juguetes, libros que llegarán en esas cajas. Antes de abandonar la colonia donde se sitúa el colegio, repartiremos un poco de comida y algo de ropa fuera del colegio. Los Hondureños son personas muy vergonzosas y aunque se estén muriendo de hambre, les cuesta mucho pedir.

Los chicos y chicas Populorum

Este es el gran proyecto de Acoes, y del Padre Patricio. El desarrollo de los pueblos, ha de ser realizado por los propios hondureños. Es por eso que chicos y chicas de diferentes puntos de Honduras viven juntos en Tegucigalpa y en Copán donde se forman, estudian, y colaboran con los proyectos que la organización tiene. Y todos interesados en aprender. Desde el primer día que llegué a Tegucigalpa estaban ya deseando poder aprender algo de computación, ingles, matemáticas… lo que sea. Y como son muchos los jóvenes que hay, siempre hay tarea que hacer con ellos. 4 de ellos están conmigo 3 días a la semana en el taller, reparando ordenadores, y la verdad no se les da nada mal.

Casa Zulema

Con los últimos rayos de sol, y aprovechando que Javi se iba a acercar a Casa Zulema, decidimos acompañarlo y así de paso conocer esta maravillosa casa. Fuera de la ciudad en una montañita llena de vegetación se encuentra esta casa de enfermitos donde la mamá de Javi “Laura” cuida de cada uno de estos enfermos.
En un principio esta casa fue creada para proporcionar una muerte digna a los mas necesitados, y acá venían a morir muchos enfermos de SIDA. Actualmente hay 16 enfermos con diversas enfermedades pero muy bien cuidados por lo que se hace muy entrañable poder estar con ellos, acompañarles…al principio venía muy asustado y con muchos perjuicios, pero cuando llegas a la casa y los ves, todo desaparece.
Laura ya nos tenía preparada la cena, y allí nos encontramos con una voluntaria de Barcelona que estaba superencantada de poder estar en tan fabuloso sitio.

Niños de la calle

Hasta ahora la experiencia mas fuerte que he tenido con esta realidad, y aún hoy intento digerir aquella tarde con Mariona.
Ella se encarga de este proyecto, sacar a los niños de la calle para que vayan a la escuela, de escucharles, de hacerles sentir alguien y de que se sientan un poco acogidos.

Mariona quería ir al lugar donde viven ellos para asegurarse de que estaban yendo a la escuela, así que yo muy decidido la dije…”Te acompañoooooo”.
Cogimos un bus que nos llevaría a una parte muy peculiar de Tegucigalpa, después de divisar el puente nos dirigimos hacia el, yo no tenía ni idea donde íbamos, y así charlábamos mientras yo seguía los pasos de Mariona. Tomamos unas escaleras de hierro por las que descendimos a la parte baja del puente. Allí había un enorme descampado con contenedores de basura, cientos de “buitres” que no sé si eran o no buitres pero si no lo eran serían sus primos, pájaros grandes negros, comiendo la carroña que por allí había. Debajo del puente colchones, basura, unos jóvenes allí tirados drogándose con la pega que es muy tipio acá. Hablamos con las chicas, tendrían alrededor de 13 o 14 años, saludaron a Mariona como si la conociesen de toda la vida. Yo me encontraba nervioso e intranquilo por el sitio donde estábamos, me tranquilizaba ver que Mariona controlaba toda situación. Después nos dirigimos al otro lado de la explanada, allí estaban en la basura 3 chicos y una niña muy seria. Habían dejado de ir a la escuela porque les habían robado las mochilas nos contaron, y que no iban a ir mas. Mariona hablo con ellos, y con unos hombres que estaban fumando por alli y los convenció para que regresaran de nuevo a la escuela. Los niños se lavaron y les acompañamos hasta el colegio. Cuando tomábamos el bus para regresar a casa, yo no podía abrir la boca de lo que había visto, la situación tan penosa por la que viven los niños, el miedo que había sentido yo, y el ver a Mariona como Pedro por su casa tratando con ellos.

Y el resto del tiempo libre lo he dedicado a estar con los voluntarios Hondureños, que son magníficos chicos y muy jovencitos que e encargan de numerosos proyectos y con mucha responsabilidad por lo que siempre es muy interesante estar con ellos.

Por el momento no me a atacado ninguna diarrea ni ningún otro malestar. Extraño mucho la comida española, ya que acá todo es a base de arroz, frijoles y pollo, aunque he de decir que no estoy pasando nada nada de hambre. Agua corriente tenemos un día si, un día no, pero ya me he acostumbrado a bañarme tirándome calderos de agua fría sobre mi cabeza y me parece lo mas normal del mundo.
Y por el momento nada mas, Mariona hoy partió para Copan un poco triste porque no fui con ella, pero sé que habrá otra ocasión, tengo muchas ganas de estar activo por lo que he preferido no viajar de nuevo ya que supondría 6 horas de ida y otras 6 de vuelta. La echaré de menos, ya que compartir con ella al final del día como me siento, todo aquello que me pregunto, o lo que he vivido hace que sea de los momentos mas bonitos del día, pero tendré que esperar 3 días para que regrese.

Bueno pues esto es todo por el momento……. Mañana si Dios quiere. Mas.!!!!

2 Comments:

At 16:14, Anonymous Anónimo said...

Primo!!
q orgullosa me siento de ti, y que alegría saber q aún existe gente buena. Cada vez q te leo, tengo más claro lo mucho q me gustaría ir. A ver cuando es posible.
Estoy detrás del chico que me dijiste, Elías, pero como ahora es época de exs, cuesta mucho pillar a la gente en la facultad...seguiré buscando!
Mil bsos guapo. Me alegro muchisimo de que estés viviendo esta experiencia.
,Muak!Patry

 
At 11:02, Blogger Alex said...

Miguel, leo tus aventuras (y de Mariona!) desde Napoli... pero casi me parece estar a vuestro lado en Tegus!
Un abrazo,
alex

 

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